UNA POLÉMICA QUE PARECE ADELANTADA Y EXAGERADA
Hemos recibido esta publicación de nuestro vecino del Barrio Prat, don Mario Drpic Díaz, a raíz de las diversas informaciones aparecidas en medios locales sobre una supuesta oposición o preocupación por la futura instalación del edificio consistorial de Punta Arenas en los terrenos del ex Hospital Regional.
Y como La Voz del Barrio, no podemos ocultar nuestra molestia y extrañeza frente a una polémica que parece haberse instalado demasiado pronto.
Se está hablando de las consecuencias que tendría el nuevo edificio consistorial sobre el centro de Punta Arenas cuando todavía ni siquiera se ha demolido completamente el antiguo hospital, mucho menos se ha construido el nuevo edificio.
Pareciera que estamos discutiendo los problemas de una obra que todavía no existe.
Además, para el común de los ciudadanos resulta difícil entender que la construcción de un nuevo edificio consistorial signifique que prácticamente todos los servicios públicos abandonarán el centro para trasladarse al Barrio Prat.
¿Alguien realmente piensa que la Policía de Investigaciones, el Registro Civil, el Servicio de Impuestos Internos, Tesorería u otros organismos simplemente cerrarán sus actuales dependencias y se trasladarán todos al nuevo edificio?
Lo razonable es pensar justamente lo contrario: que este proyecto permitirá ordenar, concentrar o generar nuevas dependencias y sucursales, especialmente considerando las numerosas oficinas de organismos públicos que actualmente funcionan en inmuebles arrendados y dispersos por distintos puntos de Punta Arenas.
Y ahí existe un problema mucho más cotidiano que también merece ser discutido.
Para cualquier ciudadano —y especialmente para nuestros adultos mayores— muchas veces resulta complicado saber dónde debe realizar determinado trámite. Una oficina está en una calle, otra institución varias cuadras más allá y otro servicio funciona en un inmueble arrendado en otro sector.
Entonces, ¿por qué presentar desde ya este proyecto como una amenaza?
El terreno del ex Hospital Regional lleva años esperando una solución definitiva. Es un espacio enorme, ubicado en pleno Barrio Prat, que perfectamente puede transformarse en un importante polo de servicios y desarrollo para nuestra ciudad.
El Barrio Prat también es Punta Arenas.
Por eso compartimos buena parte de lo expresado por nuestro vecino Mario Drpic. No creemos que esta discusión deba convertirse en una absurda competencia entre “el centro” y “el Barrio Prat”.
Queremos un centro fuerte, activo y con comercio. Pero también queremos que el Barrio Prat tenga inversiones, servicios públicos, seguridad, movimiento y nuevas oportunidades.
Durante décadas nuestro barrio ha convivido con ese enorme terreno y posteriormente con las consecuencias del abandono del antiguo hospital. Ahora que finalmente existe la posibilidad de recuperarlo, resulta incomprensible que algunos comiencen a hablar de los problemas que provocaría incluso antes de que el proyecto se materialice.
Punta Arenas puede tener más de un sector activo y desarrollado.
Fortalecer el Barrio Prat no significa debilitar el centro.
Quizás, antes de levantar temores, deberíamos preguntarnos algo mucho más constructivo:
¿Cómo hacemos para que este proyecto beneficie al Barrio Prat, al centro y, principalmente, a todos los habitantes de Punta Arenas?
Aqui Publicación de Diario El Pingüino, del miércoles 2 de septiembre de 2026:
“El centro no se va a morir”, aseguró
Vecino histórico del Barrio Prat responde a cuestionamientos por traslado del edificio consistorial.
Mario Drpich Díaz, nacido y criado en el tradicional Barrio Prat, cuestionó el planteamiento de que el traslado de las dependencias municipales hacia el sector provocaría un deterioro del centro de Punta Arenas. Asegura que el proyecto puede significar una oportunidad para recuperar un espacio largamente abandonado y, al mismo tiempo, llama a los comerciantes del centro a organizarse y reactivar su Cámara de Comercio
Carta enviada al Gobernador Jorge Flies, por el arquitecto urbanista Sergio Baeriswyl.
La discusión por el futuro emplazamiento del nuevo edificio consistorial de Punta Arenas sumó una nueva voz desde el Barrio Prat. Mario Drpich Díaz, vecino nacido y criado en este tradicional sector de la ciudad, salió al paso de los cuestionamientos surgidos tras la carta enviada al gobernador regional, por el arquitecto urbanista Sergio Baeriswyl, quien advirtió sobre los posibles efectos que tendría retirar las dependencias municipales del centro.
Para Drpic, el planteamiento de que el comercio del casco histórico podría “morir” con este traslado constituye un error de fondo. “Me llamó la atención”, señaló, recordando que los vecinos llevan años esperando que el antiguo hospital deje de ser un foco de abandono y dé paso a nuevos proyectos para la ciudad.
Desde su perspectiva, la instalación del edificio consistorial y del futuro complejo de la Policía de Investigaciones en los terrenos del exhospital no significa trasladar el centro de Punta Arenas hacia otro sector.
“Lo que vendría hacia acá no son nada más que las oficinas de la municipalidad. Los servicios públicos se van a seguir manteniendo en el centro”.
En ese sentido, mencionó la permanencia de servicios como el Registro Civil, Tesorería, el Servicio de Impuestos Internos y otras instituciones, además de la actividad gastronómica y hotelera que continúa concentrándose en el casco histórico. El proyecto del exhospital contempla precisamente la recuperación de un espacio que durante años ha generado problemas de seguridad e insalubridad y que ahora podría transformarse en un nuevo polo de actividad urbana.
Drpic habla desde una relación particularmente estrecha con el sector. “Yo quiero a mi barrio”, afirma, recordando que nació y creció en el sector y que conoce de cerca su historia y evolución. Según sostiene, el área reúne actualmente a cerca de 25 mil habitantes y representa uno de los puntos con mayor concentración poblacional de Magallanes.
Por eso, considera que la llegada de nuevas instituciones no debe ser vista como una amenaza, sino como una oportunidad para recuperar un terreno que durante años permaneció abandonado. “Este lugar donde estamos nosotros acá en el Barrio Prat es el centro de Magallanes, de Punta Arenas, el centro geográfico está acá. Estamos a tres cuadras de todo”, enfatizó.
Comercio del centro
Pero sus cuestionamientos también apuntan directamente al comercio del centro. Drpic sostiene que antes de atribuir el eventual deterioro comercial exclusivamente al traslado del municipio, los propios comerciantes deberían revisar su capacidad de organización.
En ese punto pone sobre la mesa la necesidad de recuperar la Cámara de Comercio Mayorista de Magallanes, organización que, según recuerda, tuvo históricamente un papel relevante en la defensa de los intereses del sector.
“Creo que lo primero que tienen que hacer ellos es una convocatoria como comerciantes del centro y hacer resurgir la Cámara de Comercio Mayorista de Magallanes”, planteó.
Incluso relató que recientemente conversó con José Pacomio sobre la posibilidad de impulsar una convocatoria a través de los medios de comunicación para reunir nuevamente a los comerciantes interesados en participar.
Para este vecino histórico, entonces, el debate no debería plantearse como una disputa entre el Barrio Prat y el centro de Punta Arenas. A su juicio, ambos sectores pueden crecer y complementarse.
“El comercio del Barrio Prat está activo”, señala, recordando que además participa de la asociación de comerciantes del sector, aunque recalca que en esta oportunidad habla principalmente desde su condición de vecino.
Su mensaje es directo: recuperar el exhospital no significa abandonar el centro. Significa, dice, darle una nueva oportunidad a un barrio que durante años ha esperado que ese enorme espacio vuelva a tener vida.
Y al mismo tiempo desafía al comercio céntrico a organizarse, levantar propuestas y recuperar su capacidad de incidencia.
Porque para Drpic, defender Punta Arenas también significa entender que una ciudad no tiene un solo corazón.



Comentarios