En una casa del tradicional Barrio Prat funciona Kchorro Mío, un rincón especial pensado exclusivamente para perritos, donde la paciencia, el cariño y el respeto por las mascotas son la base de todo el trabajo. Detrás de este emprendimiento están Fernando Epul y Cristian Paredes, quienes encontraron en la pandemia el impulso para reinventarse y dar vida a un sueño que hoy es realidad. “Como a muchos, la pandemia nos gatilló a emprender, a buscar algo nuevo”, cuenta Fernando.